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La Majuluta

Indice de recetas


27.9.10

Tarta de ciruelas con Streusel

Cuando era chica, las ciruelas que conocía eran todas redondeadas, y de tonos amarillos o rojos. No sé cuáles eran los nombres de las variedades que se conseguían en el mercado cordobés, pero incluso los árboles frutales que había en la casa de campo de mis abuelos daban ciruelas amarillas o rojas, todas redondas. Desde las jugosas tan ricas para postre, hasta las de carnes firmes completamente rojas que se usaban para el chutney... Esa era mi visión esférica del mundo prúnico, hasta que mis padres encargaron "raras" variedades de frutales de Cipolletti, en provincia de Río Negro. Habrán sido unos 20 frutales, y entre ellos un ciruelo de la variedad D'Agen... con sus frutos alargados, piel azulada y carne amarilla. Qué deliciosas me parecieron la primera vez que las probé! Era mi primer acercamiento a las Zwetschgen.
Claro, sin saberlo también las conocía en la forma en que habitualmente se preparan allá, es decir secas (proceso en el cual pierden casi todos sus encantos). Pero nunca las había visto frescas, porque no llegaban así a la venta. Fue recién en Alemania donde las ví en su esplendor, con sus hermosos reflejos violetas. Y descubrí que acá las usaban muy frecuentemente para una tarta casera muy tradicional el Zwetschgenkuchen, también llamado Zwetschgendatschi. Elvira, la mamá de Robbie, o sea mi suegra, prepara esta tarta de maravillas...
La masa de base que usé es con Quark y aceite, pero se puede preparar también con queso blanco, o una ricotta cremosa. La he utilizado también como base para una tarta de cayote y nueces. Y se presta naturalmente para mil interpretaciones. La receta, ligeramente modificada, proviene de la base de datos de Dr. Oetker. Reduje principalmente el aceite, porque quedaba una masa demasiado húmeda.
El resto es partir las frutas, cuyos carozos se desprenden fácilmente y espolvorearlas con un Streusel.
Todavía me resulta evasivo el límite exacto entre Zwetschgen y Pflaumen, como en italiano entre prugne y susine, pero por lo menos dejó de parecerme antojadizo.

ZWETSCHGENKUCHEN

Mesa en la terraza con tarta y tazas

Ingredientes

3/4 - 1 kilo de ciruelas lavadas y descarozadas

Masa

150 g harina 0000 (Typ 405)
1 1/2 cdtas. polvo para hornear
pizca de sal
35 g azúcar
80 g quark, ricotta, requesón, queso blanco
30 g aceite neutro (de girasol)
50 ml leche
esencia de vainilla u otro perfume

Streusel

30-40 g manteca
20 g azúcar
40 g harina

Preparación

Lavar las ciruelas. Hacerles con el cuchillo un tajo al costado y quitar el carozo abriéndolas por la mitad. Reservar en un plato.
Preparar la masa tamizando la harina con el polvo para hornear, la sal y ell azúcar. Agregar los demás ingredientes y mezclar con el gancho amasador de la batidora. No trabajarla demasiado tiempo, sólo hasta que se hayan incorporado todos los ingredientes.
Estirar la masa sobre una tartera forrada con papel para horno. Ubicar encima las ciruelas. Lo suelo hacer, por comodidad, del borde hacia el centro.
Mezclar con las manos los ingredientes para el Streusel. Debe quedar una masa que se une al compactarla, pero que se desgrana fácilmente. Esparcir sobre la tarta.
Llevar a horno precalentado a 180° por unos 50 minutos o hasta que se haya dorado ligeramente el Streusel y el jugo de la fruta forme como una jalea. Retirar del horno y dejar enfriar.
Se sirve con un copete de crema batida.

Tarta de ciruelas con Streusel

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20.9.10

Rosas de hojaldre y ciruelas

A finales de julio y durante el mes de agosto compramos varias revistas de cocina en alemán, para hacer una comparación entre ellas. Encontré varias cosas interesantes, que se agregaron a mi larga lista de "probar algún día". Había también muchas repeticiones de lo mismo, llamémoslas recetas relleno, y también algunas que parecen no tener pies ni cabeza, para mi gusto por lo menos. :D De todo un poco, fotos lindas y otras muy frías, artículos interesantes y hasta una revista de cocina para hombres (esto daría tema para rato, tan llena de estereotipos que da risa).
Pero entre tanta producción editorial, una de las recetas que se pueden rescatar es la técnica para estas rosas de masa de hojaldre. Apareció en la revista Lust auf Genuss (8/2010, pág.33).
Usando masa comprada resulta algo muy rápido, simple y de bonita presentación. Ricas y alegran la vista.
Busqué un poco en Internet y encontré aquí que esta misma técnica aparece también en el libro Backlust. En un par de sitios más decían haber encontrado la técnica en una revista, pero no mencionaban cuál, imagino que era la misma que teníamos nosotros.
Se pueden realizar también con otras frutas: mango, manzanas, duraznos pelones, damascos, o incluso en versión salada con zucchine. Importante, en el caso de las ciruelas, que no estén muy maduras y blandas. Las láminas deben ser suficientemente delgadas y flexibles para poder enrollarlas.
La masa de hojaldre que compramos en el supermercado acá viene cuadrada. Muy práctica a propósito de esta receta, y útil también para cargar al cónyuge alemán. ;))

ROSAS DE HOJALDRE Y CIRUELAS (para unas 20 rosas)

Rosas de hojaldre y ciruela

Ingredientes

1 paquete de masa de hojaldre
3 ciruelas redondas grandes (400 g)
1 huevo
azúcar impalpable

Preparación

Se calienta el horno a 200°.
Las ciruelas bien lavadas se parten a la mitad, se descarozan y se cortan en rebanadas finas (unos 2-2,5 mm). Usamos una mandolina para agilizar el proceso. Se reservan en un plato.
Se cortan tiras de hojaldre, de unos 2 cm de ancho por unos 25 de largo. Sobre estas tiras se colocan las rebanadas de ciruelas (o medias rebanadas si son muy grandes), superponiendo ligeramente una con otra. Se deja libre un borde de 1,5 cm en cada extremo. Se pintan los extremos con clara y se enrolla.
Se colocan las rosas sobre una asadera con papel para horno. Se las abre un poco si fuese necesario. Se pinta la masa con la yema batida. Se llevan al horno por unos 15 minutos o hasta que se hayan dorado.
Se retirar del horno y se dejan enfriar unos minutos. Se espolvorean con azúcar impalpable. Se pueden servir tibias o frías. Pero recién hechas son mejores.

Rosa de hojaldre con pétalos de ciruela

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18.9.10

Agüita de canela y menta.

El verano parece estar terminando, según el calendario y según las temperaturas también. En los últimos años este era el momento de migrar, buscando la primavera. No era una necesidad biológica, si no una imposición política la que no me permitía permanecer más de una estación aquí y había terminado por invertir el orden natural de las estaciones. Este año, en cambio, al verano seguirá el otoño y al otoño, el invierno. Sí, este año me quedo aquí en el hemisferio norte, viendo cómo se acortan velozmente los días. Ya habrá tiempo para añorar los soleados días del verano y para pensar en el sur...
Pero antes de que llegue el frío de verdad y se congelen todas las plantas, puedo aprovechar todavía una vez más y podar la mata de menta. La pobre ha sufrido con estoicismo mis embates cada vez que preparo una bebida que aprendí de un excelente blog. Siguiendo a pie juntillas las instrucciones de don Lucho preparo un agüita de menta y canela. Absolutamente refrescante, ideal para los días de intenso calor. Más rica todavía al día siguiente de preparada, bien fría. Las variantes con otras especias como jengibre y cardamomo las he imaginando, pero no las he puesto en práctica todavía. Lo importante es ser generoso con las cantidades, para que no quede algo insulso.
La primera vez usé azúcar moreno, de aquel que trajimos de Nueva Zelanda, delicioso lleno de perfume a caña de azúcar. Después he repetido con Demerara, también muy perfumado.
Esta agüita la usamos por primera vez para acompañar una comida casi peruana: ensalada de pallares y lomo saltado. Después del viaje, hace un par de años, quedamos fascinados con la gastronomía del país hermano... Y los rocotos maduran ahora en la terraza.
De Sábados con eñe me han invitado a charlar sobre viajes en tren y recetas. Una botella de estas y unos alfajores van para el trayecto. Eso sí, les debo los bizcochitos de grasa para el mate...

AGÜITA DE CANELA Y MENTA

Botella de cuarto con vaso y galletas

Ingredientes

1,5 l agua
3 ramitas de canela
3 cdtas. canela en polvo
hojas de menta, un ramo generoso
azúcar moreno, a gusto

Preparación

Se pone a hervir el agua con las ramas de canela. Cuando ha soltado el hervor se agregan los demás ingredientes y se deja reposar hasta que se enfríe.
Filtrar y embotellar. Guardar en la heladera, con una ramita de menta fresca en cada botella.

Bebida refrescante con menta

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