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La Majuluta

Indice de recetas


31.10.10

Galicia, airiños, aires.

Hay muchas cosas que me quedarán bien guardadas en los ojos y la mente de nuestro corto viaje por Galicia: colores (los distintos profundos verdes, las manchas extendidas de Erica, Heide, brezo?), perfumes (del mar, de los pinos y los interminables eucaliptos), "airiños, airiños, aires", sabores (del pan, del pulpo, de los berberechos). Pero lo que me quedará en el corazón es la gente y el lazo afectivo con América y en particular con la Argentina.

Ahí donde íbamos, al sentir mi acento, argentino naturalmente :D , me preguntaban si estaba visitando parientes. Robbie se sorprendió un poco con esto, porque todas las personas con las que hablábamos tenían familiares en Argentina. Pero toditas, todas, y no fueron pocas. Nos contaban de sus primos allá, de cómo habían marchado sus abuelos, de sus padres que habían regresado... Familias a un lado y al otro del océano. Historias de un contínuo ir y venir, trazando una red invisible sobre el Atlántico. Vale recordar entonces lo que dice siempre papá, que en una época del siglo pasado se decía que Buenos Aires era la ciudad del mundo con más gallegos, más que cualquier ciudad en Galicia. Y por eso aún hoy se le llama la capital de la quinta provincia gallega. Más allá de los números y las estadísticas, esto se siente en el cariño manifiesto con el que cada uno nos relataba su relación con la Argentina.

Resulta entonces más chocante el contraste con los contínuos hechos de maltrato a los argentinos y otros viajeros que llegan a Barajas. Casos reiterados dirigidos curiosamente más contra mujeres que viajan solas, pero no sólo. Acaso España se ha olvidado que es un pueblo emigrante, como Italia? Cosas parecidas, aunque no iguales, suceden en otros lugares, claro. También en Argentina, especialmente contra peruanos, bolivianos, paraguayos... Significa entonces que Argentina se ha olvidado también que es un país de inmigrantes? Quiero firmemente creer que la respuesta a ambas preguntas es no. Quiero pensar que cada uno de esos casos es parte de la globalizada disociación entre instituciones y la gente de a pié. Que los funcionarios que reciben y maltratan a la gente son sólo personas con problemas de personalidad, que necesitan ejercer abusivamente su pequeño poder. Sirven a las instituciones que nos dividen, en lugar de perseguir la unión de los pueblos.

Estos hechos siempre me afectan y no puedo dejar de comentarlos, como le decía a Maite, porque hemos vivido una situación similar y sabemos el trastorno que significa y la indefensión que se siente.

Pero ahora elijo transitar el puente que nos une con Galicia, que nos une y nos acerca a España. Quiero recordar siempre la breve charla con doña Herminia en su tahona de Ribadavia, a la que llegamos sin proponérnoslo. Con qué ahinco nos explicó los galletas hebreas que tenía a la venta! En unos pocos minutos charlamos de todo un poco, y nos hubiésemos quedado con gusto a continuar la conversación.

Doña Herminia de pie, con pala, frente al horno

No quiero olvidar tampoco a quienes nos atendieron en un bazar de Pontevedra, frente al mercado. Con esmero nos indicaban los lugares más bonitos de los alrededores, para que los visitásemos antes de irnos. Ni que decir de doña Ester Estévez, siempre acompañada de su perrito, nos abrió la puerta de la iglesia del monasterio de Santa María de Oia. Y nos contó tantas cosas que terminamos despidiéndonos con un beso. Las vendedoras de pimientos en Padrón, o la chica del negocio de ropa infantil. Elijo recordar sus nombres, sus rostros, sus ojos expresivos, porque es la realidad constructiva. Pero lamentablemente no significa que la otra realidad no exista.

O Carballiño, pulpo, pan y viño.

Justo antes de pasar por el castro de San Cibrao de Las, en la intersección de dos rutas, vimos la primera pulpeira... Pero el recorrido nos llevaba en otro sentido y no pudimos parar allí. Fue en O Carballiño donde nos detuvimos a probar uno de los platos insignia de la cocina gallega, el polbo á feira. Tuvimos suerte. Ese local donde hicimos una parada para picar algo habitualmente cierra los martes, pero por ser fiesta, ese día estaba abierto. Un gran pote de cobre en la puerta, con una sombrilla colorida y los dueños en la puerta, invitaban a entrar. Sentada a la mesa podía ver a través de la ventana como cortaban el pulpo con una preciosa tijera de formas redondeadas. Una ración servida en el clásico plato de madera, pan y chatos de vino tinto para los tres... uno de los mejores altos en el camino que podíamos haber hecho.

Mosaico corte del pulpo a feira
Ración de pulpo, mano con palillo, chato de vino

Llegamos a la Pulpería O Carballiño por casualidad, o casi. Como a la tahona de doña Herminia. Y de una forma parecida encontramos la Quexería Don Crisanto: un poco buscando, un poco por el destino. Nos salimos de nuestra ruta, pasamos por Villalba y desde allí dependimos de la suerte. Porque en ninguno de los mapas que teníamos había una indicación certera, ni tampoco había una señalización en la carretera. Íbamos como a ciegas. Hasta que nos paramos a preguntar. La mejor solución, para descubrir que íbamos por buen camino. En la quesería estaban bastante atareados arreglando algún desperfecto, pero igual nos atendieron y nos mostraron las cámaras frigoríficas con los hermosos quesos alineados.

Estanterías con quesos San Simón da Costa

Mencioné antes el pan de Cea, que nos acompañó durante los paseos junto con un queso Arzúa, un trozo de San Simón y jamón. Resultó ser un pan muy fiel. Se conservó fresco, sin secarse, y con su perfume original a lo largo de los días. Y el pequeño trocito que nos quedó, sirvió para una sopa cuando regresamos a casa. Impecable como se conservó. Pero un pan tan maravilloso no es casual. Todos los panes que nos dieron a probar eran sobresalientes. Y quedé fascinada como suelen servirlos en rodajas gruesas, con esas migas abiertas y suaves, y cortezas crocantes equilibradamente.

Pieza de pan de Cea frente al monasterio

Hay tantas cosas más para recordar, los camarones saltando vivos en el mercado de Pontevedra, las liebres y perdices "vestidas" y las tripas para embutidos, en el mercado de Lugo, tortillas de papas apenitas cuajadas en Betanzos, una mullida larpeira para el desayuno, mariscada con pinzas...
Y siempre vuelvo a la gente, a sus ojos, claros más allá del color, a su afecto y su calor. Sin ser gallega puedo llegar a entender los versos de Rosalía de Castro a su tierra: "Airiños, airiños, leváime a ela!".

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20 Comentarios:

Blogger Miriam dijo...

Galicia es un sitio maravilloso que yo adoro, tengo familia allí y suelo ir, al menos una vez al año. En cuanto a que si nos hemos olvidado de que éramos inmigrantes? Pues sí... desgraciadamente.

31/10/10 12:09  
Blogger Marcela dijo...

Hola Miriam, yo prefiero pensar que hay gente que lo tiene muy presente todavía...
Pero en todos lados hay un poco de todo, los que recuerdan y los que no. Los que están atentos y los que miran para otro lado. En fin, que nunca se puede meter a todos en una misma bolsa, no?
Un beso grande y buen fin de fin de semana. :D

31/10/10 12:25  
Blogger Maite (Mai) dijo...

Que entrada tan bonita! no conozco a nadie no regresara enamorado de Galicia porque es un lugar maravilloso con gente tan entrañable, que dejan huella.

Y bueno, ya sabes como pienso sobre lo que está pasando en España con los inmigrantes... aunque lo más triste es -alguna vez te lo he escuchado decir- que el drama se extiende a cualquier extranjero con -odio esta expresión- "pasaporte de 2ª" porque ya me gustaría saber a mi si se atreven a hacer esto mismo con un ciudadano USA o canadiense...

En cualquier caso, España no ha olvidado, como hacerlo cuando las familias han quedado partidas y no solo en Argentina: en México, Venezuela, Alemania, Francia... en España se pasó mucha hambre no hace tanto y la necesidad hace que la gente tenga que buscar ayuda fuera de sus fronteras...

Nosotras hemos dejado nuestros países atrás por amor: a nuestros compañeros y al sueño de un mundo sin fronteras, multicultural y empático en costumbres y formas de vida... pero hay gente que no puede más, que necesita salir a flote fuera y mandar dinero a los suyos, que no olvidemos que detrás de cada inmigrante hay una ayuda humanitaria importante...

La situación en Barajas -y en otros aeropuertos españoles- no es nueva y estos casos de los que haces eco son habituales. Aparte de no dejar entrar, está la forma tan inhumana en que se está echando a la gente. En Madrid y Barcelona tengo constancia de las redadas de "ilegales" que se hacen regularmente: se les aísla los 3 ó 4 días que dura la repatriación, incomunicados y sin comida digna -3 días a zumos y galletas-. Cualquier delincuente tiene más derechos por tremendo que sea su delito: tienen derecho a visitas, a un abogado y no pueden estar retenidos tanto tiempo sin que un juez determine qué hacer con él...

Hoy por hoy, para las autoridades españolas, ser ilegal o extranjero Latinoamericano -o Africano principalmente- que intente entrar en el país, es un criminal con menos derechos que un violador, ladrón o asesino...

Y ¿por qué la gente lo consiente? Yo creo que muchos no lo saben. Y los que lo saben y podrían hacer algo, no lo hacen. Es un tema, "molesto". Pequeñas reseñas en prensa y poco más...

Esto es lo que apena. Creía que éramos un pueblo más peleón y de sangre caliente... me había creído que dentro de cada uno guardábamos un pequeño quijote... y estamos atontados y perdidos...

Siento una pena enorme y, a pesar de tener mil razones por las que sentirme orgullosa de mi país, lo cierto es que la vergüenza que siento empaña el resto...

Yo no creo en el mundo perfecto. Ese mundo donde no ocurren injusticias y tragedias. Creo en ese mundo en el que las personas se refugian y ayudan las unas a las otras, se dan consuelo y protección... ojalá que algún día lo logremos Marcela! Ojalá algún día nuestro lugar de nacimiento sea solo un detalle curioso en nuestras vidas,

Un beso grande,

31/10/10 15:41  
Blogger Maite (Mai) dijo...

Que entrada tan bonita! no conozco a nadie no regresara enamorado de Galicia porque es un lugar maravilloso con gente tan entrañable, que dejan huella.

Y bueno, ya sabes como pienso sobre lo que está pasando en España con los inmigrantes... aunque lo más triste es -alguna vez te lo he escuchado decir- que el drama se extiende a cualquier extranjero con -odio esta expresión- "pasaporte de 2ª" porque ya me gustaría saber a mi si se atreven a hacer esto mismo con un ciudadano USA o canadiense...

En cualquier caso, España no ha olvidado, como hacerlo cuando las familias han quedado partidas y no solo en Argentina: en México, Venezuela, Alemania, Francia... en España se pasó mucha hambre no hace tanto y la necesidad hace que la gente tenga que buscar ayuda fuera de sus fronteras...

Nosotras hemos dejado nuestros países atrás por amor: a nuestros compañeros y al sueño de un mundo sin fronteras, multicultural y empático en costumbres y formas de vida... pero hay gente que no puede más, que necesita salir a flote fuera y mandar dinero a los suyos, que no olvidemos que detrás de cada inmigrante hay una ayuda humanitaria importante...

La situación en Barajas -y en otros aeropuertos españoles- no es nueva y estos casos de los que haces eco son habituales. Aparte de no dejar entrar, está la forma tan inhumana en que se está echando a la gente. En Madrid y Barcelona tengo constancia de las redadas de "ilegales" que se hacen regularmente: se les aísla los 3 ó 4 días que dura la repatriación, incomunicados y sin comida digna -3 días a zumos y galletas-. Cualquier delincuente tiene más derechos por tremendo que sea su delito: tienen derecho a visitas, a un abogado y no pueden estar retenidos tanto tiempo sin que un juez determine qué hacer con él...

Hoy por hoy, para las autoridades españolas, ser ilegal o extranjero Latinoamericano -o Africano principalmente- que intente entrar en el país, es un criminal con menos derechos que un violador, ladrón o asesino...

Y ¿por qué la gente lo consiente? Yo creo que muchos no lo saben. Y los que lo saben y podrían hacer algo, no lo hacen. Es un tema, "molesto". Pequeñas reseñas en prensa y poco más...

Esto es lo que apena. Creía que éramos un pueblo más peleón y de sangre caliente... me había creído que dentro de cada uno guardábamos un pequeño quijote... y estamos atontados y perdidos...

Siento una pena enorme y, a pesar de tener mil razones por las que sentirme orgullosa de mi país, lo cierto es que la vergüenza que siento empaña el resto...

Yo no creo en el mundo perfecto. Ese mundo donde no ocurren injusticias y tragedias. Creo en ese mundo en el que las personas se refugian y ayudan las unas a las otras, se dan consuelo y protección... ojalá que algún día lo logremos Marcela! Ojalá algún día nuestro lugar de nacimiento sea solo un detalle curioso en nuestras vidas,

Un beso grande,

31/10/10 15:42  
Blogger pity dijo...

Que bonita entrada sobretodo para los que tenemos familia en Galicia y en Argentina (como tu dices muchisimos de nosotros) y me siento culpable de no haber estado nunca (ni en Galicia ni en Argentina) en fin, que creo que solo se cuentan los casos de malos tratos a inmigrantes y demas, y se nos pasan las muchisimas mas veces en que son tratados bien, o quiero creer que es asi, porque es verdad que somos todos inmigrantes, tarde o temprano (yo incluida) aunque sea solo con el pensamiento. Por cierto, ese pulpo me ha puesto los dientes largos...Besitos desde Londres!

31/10/10 16:45  
Blogger Sil - Simplemente cocinera dijo...

Hey Marce... que bello! Gracias por llevarme a Galicia, al menos con la mente!
Pienso que lo del los maltratos a argentinos en su entrada a España, es seguramente obra de funcionarios ignorantes, o al menos quiero creer que es asi...
Aqui en Italia me ha sucedido lo mismo que a vos en Galicia, con la gente, toda tiene parientes, es un pais de emigrantes y sobre todo la gente grande, no olvida.
Debo decir que a los argentinos nos tratan con un afecto particular.
Pero hay de todo...y estoy de acuerdo con vos en resaltarlo.
Con tristeza he presenciado gestos de incomprensiòn aqui tambien y con sorpresa de parte de gente màs joven. Y en èste caso es màs complicado porque no es que se hayan olvidado, puesto que no lo han vivido.
El problema de siempre, no? Quien mantiene viva la memoria...?
Un besote. Hermosa entrada que nos regalas y que nos invita a reflexionar.
Sil

31/10/10 19:19  
Blogger PUNTIYO dijo...

Buena tierra, gran comida.

31/10/10 22:22  
Blogger Lazy Blog dijo...

Precioso reportaje!!!

Un amigo, casi hermano, de A Coruña, siempre dice que Galicia no es un lugar, sino un estado de ánimo.

Abrazo grande

1/11/10 08:53  
Blogger Morguix dijo...

El pulpo y el queso, deliciosos...
Esa es la mejor manera de comer pulpo, a mi juicio.
Galicia es maravillosa.
En cuanto a lo que cuentas, Marcela: es triste, pero, en los tiempos de crisis, o ante dificultades, hay cierta gente que tiende a culpar de sus problemas al "de fuera". Buscan un chivo expiatorio para su enfado, y lo encuentran en el inmigrante, o en el que ellos ven como diferente.
Por otro lado, hay cierta gente que tiende a generalizar: si, pongamos por caso, un ruso, o un boliviano, cometen determinado delito, en seguida empiezan a decir: "Claro, es que los rusos, o los bolivianos, tal y tal cosa...". Como si los delitos, o las conductas antisociales, fueran patrimonio de una determinada nacionalidad.
Es una lástima, sí... Parece como si nunca aprendiéramos nada.
Un besote.

1/11/10 15:38  
Blogger Erika dijo...

Quedo hipnotizada leyendo tus aventuras en tierras gallegas. Pero esto me lleva a pedir más. Es como si fuera el prólogo , necesito que empiecen los capítulos.
Me transportaste con tus palabras y tus fotos, cuanto me alegro que hayan sido tan bien recibidos.
Sobre el mal trato de cualquier país hacia cualquier persona, que querés que te diga, se ma hace un nudo en la garganta y no puedo entender que eso sea algo "humanamente" posible.
Por lo que veo un viaje inolvidable, gracias por compartirlo.
Cariños

2/11/10 02:35  
Blogger Sylvia dijo...

Nunca he tenido problemas para entrar a Europa,sea acompañada o sola. Mentiria si dijiera que fui maltratada en algun aeropuerto.Apesar de haber sentido alguna animosidad en Madrid ,debido a la manera que hablaba el español,principalmente si reclamaba por algo, enseguida venia ,"... estos sudacas !!! " Como si el hecho de ser sudamericana no me diera el derecho a reclamar.Me parece un absurdo que pongan a personas que no han cometido crimen algunos a condiciones tan humillantes, sin derecho a nada. Pregunto adonde andaran los derechos humanas , quando ocurren esas situciones.Soy totalmente contra qualquier tipo de discriminacion y la verdad que oir estas cosas se me llena el corazón de pena, pués hay una verdad absoluta, todos somos seres humanos,por arriba de qualquier cosa. España es hermososo, y la conosco entera (de norte a sur), si bien en los ultimos años he vuelto a Europa, siempre dejo de lado a España.Por miedo de alguna discriminacion, nunca se sabe si les caere bien o si no, sin motivo me pueden deportar. Prefiero evitar constrangimientos y por ese motivo, nunca mas volvi a España.
Muy bueno el post y me hace añorar ese lindo pais.
Besos

2/11/10 12:29  
Blogger Sylvia dijo...

Nunca he tenido problemas para entrar a Europa,sea acompañada o sola. Mentiria si dijiera que fui maltratada en algun aeropuerto.Apesar de haber sentido alguna animosidad en Madrid ,debido a la manera que hablaba el español,principalmente si reclamaba por algo, enseguida venia ,"... estos sudacas !!! " Como si el hecho de ser sudamericana no me diera el derecho a reclamar.Me parece un absurdo que pongan a personas que no han cometido crimen algunos a condiciones tan humillantes, sin derecho a nada. Pregunto adonde andaran los derechos humanas , quando ocurren esas situciones.Soy totalmente contra qualquier tipo de discriminacion y la verdad que oir estas cosas se me llena el corazón de pena, pués hay una verdad absoluta, todos somos seres humanos,por arriba de qualquier cosa. España es hermososo, y la conosco entera (de norte a sur), si bien en los ultimos años he vuelto a Europa, siempre dejo de lado a España.Por miedo de alguna discriminacion, nunca se sabe si les caere bien o si no, sin motivo me pueden deportar. Prefiero evitar constrangimientos y por ese motivo, nunca mas volvi a España.
Muy bueno el post y me hace añorar ese lindo pais.
Besos

2/11/10 12:29  
Blogger Noema dijo...

Solo queda reiterar lo que ya han dicho los demás, una entrada preciosa.
El tema tiene tantas formas de mirarlo, Marcela. ¿Se nos ha olvidado que una vez fuimos emigrantes? Sí y no. Hay seres lamentables que solo saben proyectar su frustración en otras personas que, en la situación determinada de la vida, están "por debajo de ellos". Pero también hay tanta gente que trabaja e invierte tiempo de su vida (muchas veces de forma gratuita y altruista) para que otros, como ya ha mencionado Pity, sean bienvenidos y puedan adaptarse rápido en, por ejemplo, un nuevo país. Prefiero ser optimista aquí y pensar que son la mayoría y que, con esa minoría indeseable, tenemos que aprender a vivir.

3/11/10 16:23  
Blogger Mezquita dijo...

Gracias Marcela.

Soy gallega y tu post, me ha llegado al alma.
Y soy gallega y también tengo familia en Argentina... y en Venezuela....

Graciñas.
Bicos.
Lau.

4/11/10 11:01  
Blogger Gabriela dijo...

En el mundo, debe haber pocas cosas más ricas y añoradas que el pan caliente con mantequilla, compartido al calor de una cocina hogareña con gente querida.
Ese tema de los maltratos por acá también es cosa relativamente común. Una lástima.
Saludos desde Lima.

4/11/10 16:45  
Blogger Glu.fri cosas varias sin gluten dijo...

Lo del maltrato realmente no lo intiendo..o mejor lo intiendo y me da miedo..
Estuve solo un par de dias en Galicia y tengo un recuerdo muy muy fuerte de la belleza del lugar..

4/11/10 19:28  
Blogger Cris dijo...

Preciosa la entrada...al leerla me recordó una canción de Ismael Serrano, que recrimina a España diciéndole: "Pueblo emigrante, enfermo de amnesia"
Yo también tengo familia en Argentina, y el año pasado tuve la suerte de hacerles una visita, y al igual que a tí, me sorprendió la cantidad de gente que aún conserva familia y lazos afectivos con España. Creo que es un error que se tome ese intercambio como algo negativo....todo intercambio cultural enriquece.
Un saludo.

5/11/10 15:59  
Blogger Hilda dijo...

Qué maravilla de entrada, a pesar de la tristeza inicial.
Siento ser una ignorante en todos esos temas de aduanas y aeropuertos y funcionarios amargados y prepotentes.
Asturias está muy lejos de Madrid y demasiado llena de familias "emigradas" en uno u otro tiempo.
Si algún dia vuelves por aquí sería genial tomar al menos un café.

Besinos

8/11/10 01:53  
Blogger Lefrancbuveur dijo...

Adoro la Galizia e vorrei andarci presto.
Un saluto.
Enrico

10/11/10 10:49  
Blogger jenny dijo...

que puedo decir yo de la tierra que me vio nacer y crecer casi 23 años,bonita no,PRECIOSA.Galicia es algo espiritual,marca a cualquiera,es grande!!Y yo me fui de ahi por amor y aqui estoy en Sarajevo echando tantiiiiisimo de menos mi querida tierra,no hay tierra como esa,mi Galicia.

Un beso

14/11/10 21:45  

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